En Dragon Age: Inquisition, el caos se desata cuando el equilibrio del mundo se rompe y una amenaza abre grietas hacia lo desconocido. En medio de un conflicto creciente, una figura marcada por el destino deberá reunir aliados y restaurar el orden. Entre decisiones difíciles, intrigas y fuerzas que desafían la realidad, cada paso define el rumbo de la historia. Cuando todo se tambalea, el liderazgo lo es todo.