En Call of Duty: Modern Warfare III, la amenaza evoluciona en un mundo donde el conflicto no da tregua. Entre operaciones críticas, persecuciones y decisiones al límite, un equipo se enfrenta a un enemigo que siempre va un paso por delante. La presión aumenta en cada misión, donde el tiempo juega en contra. Cuando la guerra se intensifica, cada elección puede marcar el destino de todos.